Seguramente era una broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Era alta, de cabello oscuro, unos 45 años, pero, ¿cómo iba a saber su nombre? Entregué el examen sin contestar la última pregunta.
Antes de terminar la clase, alguien le preguntó al profesor si esa pregunta contaría para la calificación. “Definitivamente” dijo el profesor. En sus carreras ustedes conocerán a muchas personas. Todas son importantes. Ellas merecen su atención y cuidado, aún si ustedes sólo les sonríen y dicen: ¡Hola!
Nunca olvidaré esa lección, y supe luego que su nombre era Teresa.
Preguntas:
1- ¿Que leccion aprendemos de la moraleja?
2-¿Estubo bien que el profesor ponga esa pregunta en el examen?
LA REALIDAD DE LOS ORFANATOS CHINOS
